He aquí que el Señor vendrá
con esplendor a visitar a su pueblo, para traerle la paz y la vida eterna.
Ecce Dóminus véniet cum splendóre descéndens
visitáre pópulum suum in pace, et constitúere super eum vitam sempitérnam.
Que tu gracia, Señor, nos disponga y nos
acompañe siempre a fin de que la venida de tu Hijo, que esperamos con ardiente
deseo, nos ayude para la vida presente y la vida futura..
Por nuestro Señor Jesucristo.
Mi templo será casa de oración para todos los pueblos
Lectura del libro del profeta
Isaías
56, 1-3.6-8
Esto dice el Señor:
"Velen por los derechos de los demás, practiquen la justicia, porque mi
salvación está a punto de llegar y mi justicia a punto de manifestarse.
Dichoso el hombre que hace esto y en ello persevera, el que se abstiene de
profanar el sábado, el que aparta su mano de todo mal.
No diga el extranjero que ha dado su adhesión al Señor:
"Sin duda que el Señor me excluirá del pueblo".
A los extranjeros que se han adherido al Señor para servirlo, amarlo y darle
culto, a los que guardan el sábado sin profanarlo y se mantienen fieles a mi
alianza, los conduciré al mi monte santo y los llenaré de alegría en mi casa de
oración.
Sus holocaustos y sacrificios serán gratos en mi altar, porque mi casa será
casa de oración para todos los pueblos.
Esto dice el Señor, que reune a los dispersos de Israel:
"A los ya reunidos, todavía añadiré otros".
Palabra de Dios.
Del salmo 66
Bendigamos a Dios, nuestro
Señor.
Confiteántur tibi pópuli, Deus, confiteántur tibi
pópuli omnes.
Ten piedad de nosotros y
bendícenos; vuelve Señor, tus ojos a nosotros. Que conozca la tierra tu bondad
y los pueblos tu obra salvadora.
Bendigamos a Dios, nuestro Señor.
Confiteántur tibi pópuli, Deus, confiteántur tibi
pópuli omnes.
Las naciones con júbilo te
canten, porque juzgas al mundo con justicia; con equidad tú juzgas a los
pueblos y riges en la tierra a las naciones.
Bendigamos a Dios, nuestro Señor.
Confiteántur tibi pópuli, Deus, confiteántur tibi
pópuli omnes.
La tierra ha producido ya sus
frutos, Dios nos ha bendecido. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el
mundo entero.
Bendigamos a Dios, nuestro Señor.
Confiteántur tibi pópuli, Deus, confiteántur tibi
pópuli omnes.
Aleluya, aleluya.
Ven, Señor, y concédenos tu paz para que nuestro corazón se alegre en ti con
alegría perfecta.
Veni, Dómine, visitáre nos in pace, ut lætémur
coram te corde perfécto.
Aleluya.
Juan era la lámpara que ardía y brillaba
Lectura del santo Evangelio según
san Juan
5, 33-36
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a los
judíos: "Ustedes enviaron mensajeros a Juan Bautista y el dio testimonio
de
Pero yo tengo un testimonio mejor que el de Juan: las obras que el Padre me ha
concedido realizar y que son las que yo hago, dan testimonio de mí y me
acreditan como el enviado del Padre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Que te sean agradables, Señor, nuestras
humildes ofrendas y oraciones y que tu misericordia supla la extrema pobreza de
nuestros méritos.
Por Jesucristo, nuestro Señor
Amén.
Las dos venidas de Cristo
En verdad es justo y necesario, es
nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre
Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Quien, al venir por vez primera en la humildad de nuestra carne, realizó el
plan de redención trazado desde antiguo y nos abrió el camino de la salvación;
para que cuando venga de nuevo en la majestad de su gloria, revelando así la
plenitud de su obra, podamos recibir los bienes prometidos que ahora, en
vigilante espera, confiamos alcanzar.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin
cesar el himno de tu gloria:
[Misa]
Esperamos como salvador a
nuestro señor Jesucristo, el cual transformará nuestro cuerpo frágil en cuerpo
glorioso como el suyo.
Salvatórem exspectámus Dóminum Iesum Christum, qui
reformábit corpus humilitátis nostræ, configurátum córpori claritátis suæ.
Como fruto de nuestra
participación en este sacramento de vida eterna, enséñanos, Señor, a no sobre
volar las cosas terrenales y a estimar las del cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén